Qué es la Geobiología


Una de las cuestiones más importantes antes de ubicar el asentamiento de una vivienda es conocer la existencia de corrientes de agua subterránea o fallas geológicas para asegurarnos un buen descanso. Las antiguas civilizaciones (China, Egipto, Roma,...), los indios de América del Norte, las tribus nómadas y las culturas iniciáticas sabían acerca de la importancia de no descansar sobre las radiaciones que emanaban desde las corrientes de agua subterránea y desde las fallas geológicas. Para cerciorarse, acostumbraban a hacer uso de animales que percibían mejor que el hombre los lugares de descanso idóneos. Hoy en día no le damos la más mínima importancia a este aspecto, ni siquiera la mayoría de profesionales especializados en la construcción y diseño de viviendas, Nos hemos olvidado de observar y de sentir a la naturaleza para escoger, no solo el lugar que no sea nocivo, sino el mejor lugar..

Además de asegurarse de no permanecer demasiado tiempo en esas zonas, sobre todo como lugares de descanso por ser perjudiciales para la salud, aprovechaban esos mismos lugares para edificar templos religiosos y de carácter funerario, lugares sagrados que ejercían funciones de culto: dólmenes, menhires, ermitas, iglesias, catedrales, pirámides, emplazamientos megalíticos, etcétera. Curiosamente, todas las edificaciones de este tipo están construidas sobre emanaciones de grupos de corrientes de agua subterránea con fuerte actividad telúrica y alta concentración energética. Y no es casualidad. La franja de radiación vertical que emana de las corrientes subterráneas, especialmente en zona de cruces, genera un campo subatómico que favorece la apertura y la conexión espiritual. Son lugares acumuladores de memoria, que al mismo tiempo pueden ser inspiradores, aceleradores, transformadores y potenciadores, tanto para bien como para mal, en función de su uso. Los chamanes y brujos les han llamado "lugares de poder". 

Así como la geología reconoce la circulación de agua a través de las fisuras geológicas, la geobiología se enfoca en la incidencia de las radiaciones naturales y de las radiaciones artificiales -creadas por el ser humano- en los seres vivos en el contexto de la vivienda o hábitat. Su función social es hallar soluciones que contrarresten, neutralicen y equilibren los ambientes nocivos causados por esas radiaciones, que a pesar de ser invisibles, actúan permanentemente sin importar si el ser humano tiene o no conciencia de su existencia.

La salud no solo depende del alimento que ingerimos, de incorporar hábitos saludables, de la calidad del aire que respiramos o de la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás, depende también de la calidad de los lugares que habitamos. La salud física, mental y emocional se interrelacionan inevitablemente con las condiciones del medio. La vivienda es una entidad viva, una extensión del cuerpo físico, emocional y mental de las personas que la habitan. Si la ropa es nuestra segunda piel, las paredes de nuestra casa son nuestra tercera piel.

"Tu casa es tu cuerpo más grande" Khalil Gibran

Radiaciones naturales y radiaciones artificiales en Geobiología

Dentro de las radiaciones naturales, tanto las fallas geológicas como la fricción de las corrientes (o venas) de agua en el subsuelo producen las zonas geopáticas más nocivas, importantes y estables que se conocen; sus efectos pueden ser letales para la salud: son la base de la pirámide de la salud del hábitat. No es en absoluto sencillo captar la emanación de estas corrientes, es preciso haberse formado y haber practicado arduamente hasta dominar este complejo arte. Por lo que he podido comprobar, debemos asegurarnos de contactar con un profesional riguroso en su trabajo. En todas las profesiones hay incompetentes que se hacen pasar por lo que no son, a riesgo de devaluar la profesión que debieran honrar. Las alteraciones telúricas que producen las líneas Hartmann y Curry son importantes si se cruzan con fallas geológicas o corrientes de agua subterránea; de lo contrario, son insignificantes en la afectación a la salud. Atendiendo al desplazamiento acelerado del polo norte magnético, estas líneas también se desplazan: el nivel de exposición a ellas es circunstancial.

Los humanos estamos hechos de agua en un 60-65% aproximadamente. Los átomos de hidrógeno del agua están formados por un protón en el núcleo y por un electrón orbitando a su alrededor. Cuando el electrón fricciona desde las capas subterráneas, este se desprende liberando el protón desestabilizado del núcleo, que es impulsado hacia la atmósfera atravesando la materia. A nivel subatómico, la fuerza de gravedad por un lado y la fuerza nuclear fuerte por el otro ejercen fuerzas antagónicas que alteran y sobreexcitan el campo energético ascendente desde donde circula la corriente. Gran cantidad de protones inestables atraviesa la tierra, las casas y nuestros cuerpos hasta liberarse en las capas altas de la atmósfera. Cuando atraviesan nuestros cuerpos, por su efecto ionizante, extraen los electrones que le faltan a los protones de los átomos de las células. En función del caudal y de si además se hallan cruces de agua, la afectación potencial en la salud será más o menos considerable.

"Una cama enferma es el método más seguro para arruinar la salud" Paracelso

Teniendo en cuenta la cada vez mayor contaminación electromagnética proveniente de radiaciones artificiales de baja y alta frecuencia, los efectos perjudiciales de las fallas geológicas y de las corrientes de agua subterránea se acentúan más si cabe. Para completar el Estudio Geobiológico debemos comprobar si la vivienda se halla afectada por exceso de radiaciones artificiales. Utilizaremos aparatos de medición profesionales y fiables -no todos los que están en el mercado lo son, ni mucho menos- que nos orienten acerca de la contaminación electromagnética de baja frecuencia (líneas de alta, media y baja tensión, instalación eléctrica, enchufes, lámparas, electrodomésticos, etcétera) y de alta frecuencia (antenas de telefonía móvil, teléfonos, wifi, bluetooth y cualquier aparato inalámbrico). El Estudio Geobiológico tiene como objetivo crear un entorno vital lo menos contaminado y lo más natural posible identificando y minimizando las influencias ambientales nocivas. A partir de los resultados obtenidos, se harán las recomendaciones necesarias y se aportarán vías de solución que contrarresten sus afectaciones. Asimismo, se contemplarán otras circunstancias (ondas de forma, objetos cargados, impregnaciones, materiales nocivos...) que también pudieran afectar de forma negativa. 



Efectos en la salud


La ionización provocada por la radiación de las aguas subterráneas (y fallas) genera radicales libres en nuestro cuerpo que dañan la membrana celular, desequilibran y desestructuran el organismo y su estructura atómica, y debilitan el sistema inmunológico y bioquímico bajando sus defensas y deteriorando los procesos de regeneración: existe un riesgo derivado a medio-largo plazo. Permanecer tiempos prolongados bajo este tipo de estrés geopático favorece la proliferación de una extensa variedad sintomatológica que puede desembocar en molestias, trastornos, alteraciones de todo tipo, enfermedades crónicas, graves y degenerativas. Estudios estadísticos indican que el 85% de casos clínicos con enfermedades crónicas y degenerativas corresponden a personas expuestas a geopatía intensa durante un periodo prolongado de tiempo. A lo largo del siglo XX se elaboraron numerosos estudios científicos que incidían en la correlación entre la exposición a radiaciones de corrientes de agua subterránea y el desarrollo del cáncer. En este estudio se resumen todos ellos. 

También es importante cuidarnos de las radiaciones artificiales que cada vez asolan más a la sociedad, especialmente en los núcleos urbanos. Es importante saber que nuestro organismo funciona mediante impulsos eléctricos y magnéticos, nuestras células se comunican entre sí a través de señales electromagnéticas: somos seres bioelectromagnéticos influidos por campos electromagnéticos externos. Miles de estudios científicos relacionan la exposición a campos electromagnéticos con alteraciones inmunológicas, nerviosismo, irritabilidad, estrés, fatiga, asma, disfunciones cardiovasculares o desarrollo de tumores, entre otros muchos síntomas que pueden desembocar en trastornos y enfermedades graves. Tengamos presente que la contaminación electromagnética se encuentra presente en la vivienda propia, en la del vecino y en el exterior. Es necesario desactivarla desde nuestra vivienda a esos tres niveles. Conocer la naturaleza y la calidad del ambiente geobiológico donde vivimos es vital para nuestra salud.